Ayer éramos artesanos de los cortometrajes, hoy miramos con sana envidia la magnifica soltura de los jóvenes creadores de hoy en la utilizacion de las nuevas tecnologías.
Siempre que pueda, dentro de la modesta aportación a esta revista cultural que hace este aficionado al cine, intentare unir mis palabras con las actividades que dentro de mi trabajo como Técnico de Medios Audiovisuales realizo en la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Estepona, y no es por publicidad ni por "vender la moto" de lo que haya realizado, sólo es porque para mí, realizar esta labor, está unida a una gran satisfacción personal por poder conexionar mi trabajo con mi pasión por lo audiovisual.
Jovenes Creadores de Ayer y Hoy
El mes de Febrero organizamos un modesto concurso de Cortos en Video, va por su 8ª edición, y lo que aquí vengo a exponer es la alegría de ver como año tras año, los jóvenes creadores van creciendo, en ideas, en técnica, en resultados, no sólo a nivel nacional, los creadores esteponeros, gente joven y adultos presentan en mayor cantidad sus trabajos.
Recuerdo allá por los 80 cuando con una cámara de 8 milímetros, no de video, cámara de las antiguas, las de bobinas, muda, rodé con mi amigo José Ignacio del Pino, su hermano Juan Manuel y Carolina, mi primera mujer, tristemente ya desaparecida, "Historia Capicúa", mi primer corto. Si lo ves ahora, tiene la gracia de la nostalgia y los buenos momentos vividos en la juventud, pero parece que era coetáneo de los Hermanos Lumiere, si comparas el resultado con los cortos actuales.
Hoy en día mi hijo Julio de 15 años, rueda sus películas en Alta Definición, monta con ordenadores, hace efectos digitales mejor que la factoría de George Lucas, e incluye audio a las escenas, que yo con 30 años más que él y mi experiencia, sólo me resta mirarle a los ojos y con cara de lelo decirle: "¿Cómo lo has hecho?". Es increíble el paso de gigante en cuanto a tecnología audiovisual se ha dado, en tan solo 20 años.
Las dificultados tecnológicas que teníamos los aficionados en aquellos años absolutamente artesanales, metidos casi a químicos para revelar películas y fabricar efectos caseros para conseguir un ¡oh¡ de la audiencia, cuando en verdad sólo conseguíamos una sonrisa. Bienvenida la era digital que acerca a los jóvenes aficionados de hoy a efectos, planos, secuencias y calidad en el producto, que hace poco sólo estaba al alcance de los profesionales, espero seguir disfrutando de las pequeñas maravillas en corto de esos jóvenes creadores de hoy que serán los realizadores del futuro.
¡Si George Melies levantara la cabeza! |